Julio Guerra / Academias de Estudios e Idiomas | Motivar a los niños en los estudios
¿Quieres saber cómo mejorar la motivación de los niños hacia los estudios? ¿Crear un clima de trabajo adecuado? ¿mejorar su rendimiento académico? Sigue nuestros consejos y recomendaciones
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como motivar a los niños en los estudios

26 Sep Cómo motivar a los niños en los estudios

La motivación es el impulso necesario que requiere cualquier persona a la hora de realizar cualquier actividad. El ser humano por naturaleza, necesita un propósito para desempeñar cualquier acción. Sin embargo, en la mayoría de los casos intentamos buscar dicho estímulo de manera externa a nosotros, cuando la realidad es mucho más sencilla de lo que parece.

La clave se encuentra por tanto, de manera intrínseca en cada uno de nosotros y depende de nuestra motivación la forma en la que afrontamos los distintos desafíos.

En los niños el funcionamiento es idéntico al de los adultos. La única variación la encontramos en la forma de incentivar la motivación hacia el estudio. Así pues, requieren de un apoyo exógeno que les haga ver que el conocimiento es algo divertido, importante y responsabilidad de cada uno de ellos y para cada uno de ellos.

Si quieres saber cómo puedes promover su motivación hacia los estudios… ¡aquí van una serie de consejos!

Crear un ambiente de trabajo atractivo para el niño

Pregúntate:
¿El escritorio de tu hijo está decorado por él?
¿Tiene decoración acorde con sus gustos?
¿Tiene bastante luz y pocos ruidos?
¿Cada día hace los deberes en un sitio fijo?
Es muy importante el ambiente en el que el niño estudia, que se sienta cómodo y que le resulte atractivo sentarse allí. Que sea un lugar fijo. El “rincón de estudio” tiene que ser decorado por el propio niño con ayuda de sus padres.

Los 3 ¡NO! que debes evitar en sus horas de estudio
1. NO Deberes en el salón/cocina.
2. NO Televisión/radio/ tablet encendida.
3. NO sentarnos a su lado y si lo hacemos que sea con un libro o nuestros deberes. ¡No se hacen autónomos. !

Ayúdale a fijar metas de estudio que le motiven

Apuntad las metas y las colocáis en un sitio visible. El hecho de apuntarlo nos hace comprometernos.
Metas específicas: “Marco, subirás la nota de mates el próximo trimestre y para conseguirlo necesitas seguir 3 pasos: Estudiar mates 20 minutos al día, realizar un examen sorpresa que hará mamá o papá una vez a la semana, pedir las dudas necesarias a la profe”
Metas reales y que se puedan medir: Si lo que necesitamos es mejorar en mates y sacar buena nota, necesitamos medir si mates va mejor mediante pequeñas pruebas.
Este proceso debe efectuarse con la participación activa del niño, preguntándole o dejándolo opinar al respecto para que se sienta partícipe del proyecto y no un mero receptor de órdenes. Evidentemente cuanto más pequeño es el niño o peor es la situación (muchos suspensos, larga historia de fracaso escolar o desinterés, absentismo, etc.) los padres deberán asumir más el papel de toma de decisiones. Aun así recomendamos implicar al niño de una forma u otra.

Organización y elaborar un plan de estudio

Lo Primero es determinar los horarios que el niño va a dedicar al estudio. Es importante que sea realista para empezar. Es decir, es mejor empezar con un tiempo de estudio que el niño pueda asumir que empezar a marcar tiempos demasiado largos o exigentes, especialmente si no hemos conseguido antes establecer unos hábitos mínimos de estudio. Si vemos que el niño necesita más tiempo para cumplir los objetivos intentemos hacerlo progresivamente. Nunca pasar de media hora a dos horas solo porque tiene examen, el niño no tendrá el hábito.
Organizar quién será el que le dé apoyo en caso de necesidad, mamá, papá, abuelo, etc.
Nunca estar encima de ellos a la hora de estudiar.
Qué sea una alarma quien avise al niño de que es la hora de ir a estudiar, si es el padre o madre quien se ocupa de hacerlo hay más probabilidades que acabe en riña.
Estrategias:

Recompensas, si es posible que no sean materiales.
Que el niño se comprometa delante de una figura que para él sea importante (madrina, primo, abuela).
Si el niño tiene problemas para concentrarse o es un niño muy movido tiene que ir haciendo descansos.
Alagar lo que ha hecho bien y no sólo focalizar la atención en lo que ha hecho mal.
Si el niño ya presenta cierto retraso en los aprendizajes busque ayuda profesional, establezca los apoyos necesarios. Busque un buena academia.

Llevad a la práctica nuestras distintas propuestas y verás como su motivación y rendimiento educativo mejoran notablemente. Y recuerda que si te parece interesante… ¡en breve volvemos con otra entrega para perfeccionar dicha área!

 

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